
Soy una mujer curiosa, creativa y en continuo aprendizaje, a quien le gusta cuestionarse el porqué de las cosas, romper con lo preestablecido, atraída por los temas tabús como la menstruación, la sexualidad, la muerte, lo invisible. De ahí viene mi nombre artístico Mokita que significa “Aquella verdad de la que nadie habla, pero todos conocen”; nombre que apareció en un sueño al hacer , al que rechacé durante unos años hasta que entendí su significado.
Un color puede tener muchos matices.
Mi historia

Nací en una isla, entre la tierra y el mar, nunca me han gustado los extremos, ni las etiquetas que encierran lo que soy. Para mí no es posible elegir entre ciencia o espiritualidad, cuerpo o energía, razón o emoción, porque en realidad no hay separación. Cuando me preguntan cuál es mi profesión no sé muy bien que contestar, lo que he estudiado tampoco me define, soy sexóloga? artista? acompaño procesos de transformación?
Desde niña me sentí atraída por el arte, la danza, y la enseñanza: me encantaba bailar, dibujar, jugar con el barro, crear con las manos. Pero también crecí, como muchas, en una cultura donde el cuerpo, el deseo y el placer femenino apenas tenían espacio.
Durante muchos años intenté encajar en lo que se esperaba de mí. Crecí con la etiqueta de “niña buena”: evitaba el conflicto, me costaba poner límites y desatendía mis propias necesidades. Sin una educación sexual adecuada ni referentes sobre sexualidad femenina, llegué a vivir experiencias que me alejaron de mi misma. Mi primer gran maestro fue mi propio cuerpo.
Durante años conviví con dolor pélvico crónico y candidiasis recurrentes. Un dolor silencioso que afectaba a mi bienestar, mis relaciones y mi forma de habitar la vida. Con el tiempo comprendí que aquel dolor no era únicamente físico. Había historias, emociones, creencias y formas de relacionarme conmigo misma que también necesitaban ser escuchadas. Este proceso transformó mi vida.
Durante años trabajé en el ámbito fiscal por lealtad familiar, hasta que la maternidad encendió un llamado interno imposible de ignorar: cambiar de dirección y reconectar con mi verdad. Fue entonces cuando comencé a formarme, a investigar, a fusionar caminos. Mi trabajo integra educación sexual, conciencia corporal, movimiento, creatividad y prácticas taoístas que ayudan a recuperar una relación más amable y auténtica con el cuerpo y el placer.
Mi enfoque
Creo que la sexualidad es mucho más que una función biológica o una práctica concreta. Es una forma de relacionarnos con nosotras mismas. Por eso mi mirada une diferentes disciplinas y experiencias: sexología, trabajo corporal, educación emocional, creatividad, meditación y la exploración de lo femenino.

Mi intención es acompañarte en el camino de volver a ti, a escuchar tu propio cuerpo, descubrir tus necesidades, ampliar tu percepción y construir una sexualidad que tenga sentido para ti, sin exigencias.
Mi formación
Como madre me cuestioné la forma de educar y se abrió una puerta hacia la educación activa, me formé en Educación autodidacta, formación basada en el trabajo de Rebeca y Mauricio Wild, en Coaching Educativo e Inteligencia emocional en la Escuela Proyecto Ser, investigando Montessori, Waldorf y alguna pedagogía más. Formación que me ha servido para guiar sin invadir ni imponer tanto en la edad adulta como en la infancia o adolescencia.
SER MUJER NO ES LO QUE NOS HAN INCULCADO
Es el deseo de explorar el misterio profundo del saber femenino— lo que me llevó a indagar con más conciencia en la sexualidad de la mujer. Me di cuenta que ser mujer no era lo que me habían contado y que en cuanto a la sexualidad me quedaba mucho por descubrir y muchas creencias que derribar. Investigué el ciclo femenino y me formé como facilitadora de Círculos de Mujeres con Sophia Style.
Sanar mi dolor me llevó a regresar a una sexualidad coitocentrista, durante unos años estuvo bien, sin embargo, con el tiempo empecé a sentir un gran vacío. Me formé en sexualidad femenina en el Institut Gestalt de Barcelona, con Mireia Darder, Luana Salvadó y Eugenia Gallifa. Ese espacio fue un punto de inflexión: allí tomé verdadera conciencia de las creencias patriarcales que habitaban en mí, y me acerqué, por primera vez, a una visión tántrica y expansiva de la sexualidad. Me certifiqué como facilitadora de Respiración Ovárica Alquimia Femenina y profundicé en Sexualidad Sagrada con Sajeeva Hurtado. Movida por el deseo de integrar conocimiento académico con sabiduría ancestral, cursé el Máster en Sexología y Género en la Fundación Sexpol – Universidad de Nebrija. He seguido aprendiendo en talleres de tantra con otras mujeres, y en espacios de exploración profunda de lo femenino con Jaqui Zieler, trabajando durante más de diez años el universo simbólico de Mujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola. Muchas mujeres me han inspirado en este camino —sería imposible nombrarlas a todas—, pero sé que llevo algo de cada una dentro de mí.
La curiosidad sobre el cuerpo energético me llevó a formarme en terapia energética con Gemma Calaf y sigo el camino del Tao con maestros como Mantak Chia, Renu Li y Yasmina Drölma. Estoy —y estaré siempre— en constante movimiento y aprendizaje. Porque cuanto más indago y exploro, más comprendo la sabiduría infinita del cuerpo femenino… y la fuerza que habita en nosotras.
Hoy acompaño a mujeres que se sienten desconectadas o sobreexigidas; mujeres que cargan con culpa o dolor íntimo; mujeres que complacen, que callan y que sobreviven.
Las guío a volver a sentir su cuerpo como templo, a transformar la exigencia en ternura y a descubrir que el placer puede ser medicina. Porque el placer no es solo sexual: es una vibración vital, una forma de estar en el mundo con más presencia, poder y amor. Las guío a cultivar una sexualidad auténtica, libre y profundamente suya —donde el placer se convierte en camino de conciencia y expansión.
Lo que dicen de mí…
«Uno de los procesos más profundos que he hecho, un viaje sin retorno, es una suerte conocerte»
«He tenido la suerte de participar en encuentros guiados por Alexandra y solo puedo sentir agradecimiento, no imaginé el camino, solo me abrí para descubrir que había y dolió pero verlo ha sido sanador y liberador»
«Tuve el placer de participar en talleres guiados por Alexandra. Con amor y magia creó un espacio donde (re)conocerme en las demás, dónde fuimos a lo profundo y sacamos nuestras sombras y nuestras luces. A través del baile, movimiento, meditaciones y otras dinámicas, siento que me conozco más, que me permito más ser yo, me abro más a la vida. Gracias por estar en mi camino, bella»
ACOMPAÑO A MUJERES QUE DESEEN INDAGAR EN SU AUTOCONOCIMIENTO A TRAVÉS DE LA SEXUALIDAD
MUJERES QUE QUIERAN VIVIR DESDE EL PLACER SIN OBLIGACIONES
Más cositas
Impulsé el círculo lobuno autogestivo en el centro de Mallorca trabajando el libro desde el cuerpo, donde cada año elegimos un cuento del libro de Pinkola para acercarnos más sobre la mujer salvaje, donde estás invitada a participar.
Me inspira viajar, perderme entre el mar y la montaña, observar la luna y las estrellas, contemplar una puesta de sol o caminar descalza sintiendo la tierra. Disfruto de los encuentros entre amigas, los conciertos que me hacen vibrar, las conversaciones profundas con mi hija y con mi hijo, y crear con las manos como una forma de volver a mí.
Lo más artístico

El arte siempre ha estado presente en mi vida. Pinto porque me ayuda a escuchar, comprender y expresar aquello que a veces las palabras no alcanzan. Mi inspiración nace de lo femenino, lo cíclico, la sensualidad, el placer y el misterio. Pinto como una forma de recordar la naturaleza salvaje femenina y de reconectar con ese poder interior que habita en todas las personas. Creo para inspirar, para invitar a la reflexión, para mover aquello que también a mí me transforma. Puedes acceder al porfolio para ver algunas de mis obras.
He tenido el placer de ilustrar cuentos personalizados junto a Noelia Calvo Ridaura, en el proyecto Cuentos con Alma. A partir de los detalles que cada persona nos comparte, Noelia da vida a una historia única y yo la acompaño con mis ilustraciones, creando juntas un relato visual y emocionalmente significativo. Cada cuento es una pieza única, hecha con alma, cuidado y sensibilidad.
Al final, todo lo que hago, -ya sea a través de la educación sexual, el cuerpo o el arte-nace de una misma intención: acompañarte a volver a sentir, volver al cuerpo y vivir con más amor y presencia. Te acompaño en el camino de regresar a ti.
Recordar lo olvidado.
Con placer,
Alexandra